El vidrio del bar no distorsionaba la realidad. Los caminantes estaban vestidos de gloria, y sus rostros estaban enrojecidos por el radiante sol de verano. Cuando divisé que un transeúnte caminaba mirando al costado fue el momento en que alcancé a mirar a otro civil, caminando en dirección opuesta al primero. Sus cuerpos colisionaron en ridícula manera. Sobrando los insultos se llevaron por los pelos hasta quedar derribados.
-Fíjate por donde vas inútil
-Si hubieses estado mirando para adelante, atento, podrías haber prevenido el accidente!
La multitud se concentró en derredor y clamaban justicia.Entre los dos llegaron a un acuerdo: La humanidad es inútil, y esa es la única verdad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario